Aparentemente es un libro y no lo es, ¿qué es?

En este tema os planteo una sencilla adivinanza en torno al libro. Ahora que cualquier persona es capaz de juntar unas palabras y llevarlas a que alguien las convierta en un libro me surge una pregunta: ¿qué hace que unas palabras en un papel sean o no un libro de verdad?

Muchos objetos que parecen libros son otra cosa
Muchos objetos que parecen libros son otra cosa

La respuesta es simple: para que algo con forma de libro sea de facto un libro, debe haber sido revisado, leído, mejorado, es decir, editado. ¿Y quién puede hacer eso? ¿Un fontanero? ¿Una secretaria? ¿Un veterinario? Depende, si son personas que además de arreglar tuberías, llevar contabilidades o curar animales, si son personas que han leído muchísimo -literatura, se entiende- desde hace muchos años, se han formado muchísimo y además saben de filología, estilo, gramática, diseño, etc… Podría darse algún caso en el mundo, pero no suele ser así.

Se está dando la circunstancia de que personas sin ninguna preparación se han metido a este negocio de “hacer libros”. ¿El resultado? cosas que tienen forma de libro, pero cuando las abres, lees esas palabras en detalle, descubres con horror que quizás les hayan quitado los errores más obvios que cualquier corrector del procesador de textos puede detectar, pero faltan de pulir infinidad de otros errores garrafales: tildes no tan obvias, palabras mal escritas porque han sido mal elegidas por el autor o autora, errores de expresión, malformaciones de estilo y expresión que ruborizarían al más ignorante…

En fin, si quieres sacar un libro de esos, déjate adular: el mundo está lleno de personajes que van a sacarte el dinero cometiendo ese tipo de barbaridades. Si quieres que tu libro sea un libro de verdad, escríbenos (juannavidad@gmail.com) o visita La Ovejita Ebooks y conoce la forma ética de publicar, sin que te tomen el pelo.

 

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